Consejos para cuidar tu ropa de cashmere

¿Has pensado en regalar una fina prenda de cashmere, pero te preocupa que los agasajados vayan a sufrir para cuidarla? O bien, ¿ya eres el afortunado poseedor de un artículo confeccionado con este material, y casi no te atreves a lucirlo para que no se ensucie o maltrate?

Pues bien, ya no tienes por qué preocuparte. Pese a ser un material sumamente fino, suave y delicado, el cashmere es más fácil de cuidar de lo que se podría creer. Y no es necesario gastar en los productos de limpieza más caros y mucho menos en servicios de tintorería. Lo que sí vale la pena es invertir en una prenda de calidad, 100% cashmere (es decir, hecha de cashmere en su totalidad), porque entre más pura es la lana, mejor se conserva, con los cuidados debidos.

Y esto no lo digo sólo por repetir la información que he leído en internet, sino con base en la experiencia de una especialista en el cuidado de ropa delicada. La amiga que me dio los consejos que enseguida te compartiré, es mamá de una hermosa niña de un año. En una ocasión, cuando la visité en el complejo de departamentos en la Condesa donde vive con su familia, me sorprendió encontrarla en plena compra por internet de una cobija de cashmere para la nena. Claro que nuestros hijos merecen lo mejor, pero considerando que su ropita y accesorios deben lavarse con frecuencia, se comprende que muchos papás y mamás prefieran tejidos menos finos y más resistentes.

Mi amiga me explicó que cuidar el cashmere no es nada del otro mundo. Basta con poner atención a ciertos detalles durante la compra, el uso, el lavado y el almacenamiento de la prenda, para que ésta se conserve impecable por mucho tiempo.

Te comparto los consejos:

Al comprar

  • Elige cashmere de calidad. El mejor cashmere será, por lo general, el más caro, pero el precio no es el único indicador de calidad. Lee la etiqueta y confirma que la prenda sea 100% cashmere, pues como ya mencionamos, esto indica que el cashmere es el único tipo de lana empleado en su composición.
  • Otro indicador de calidad es el largo de las fibras. Entre más largas y finas sean, se enredan menos y esto evita la formación de bolitas en tus prendas.

Al usar

  • Evita que tus prendas de cashmere rocen con accesorios o tejidos ásperos, como bolsas, joyas o abrigos gruesos, ya que el roce es lo que provoca la formación de bolitas. Aunque si esto sucede, no te preocupes, porque existen cepillos especiales para quitarlas.
  • Ponte el perfume antes de colocarte tu prenda de cashmere y nunca lo apliques directamente sobre ella, porque podría mancharla.

Al lavar

  • Antes que nada, lee la etiqueta y verifica las instrucciones de lavado. Por lo general, las prendas de cashmere pueden meterse a la lavadora, pero cada tejido recibe tratamientos diferentes, así que lo mejor es asegurarse.
  • Si, en efecto, puedes meterla a la lavadora, usa un detergente o shampoo especial para ropa de lana o cashmere y programa el ciclo para lavar prendas delicadas. La temperatura del agua no debe ser superior a 20° C, porque el agua caliente puede encoger las prendas.
  • Para mayor protección, voltea la prenda al revés y colócala dentro de una bolsa especial para el lavado de ropa fina.
  • Programa un centrifugado de 800 rpm. Al sacar la prenda, extiéndela en una superficie plana, de preferencia sobre una toalla, para que termine de secarse. Por ningún motivo la cuelgues y mucho menos exprimas, porque se deformará.
  • Si no puedes programar los ciclos de tu lavadora o prefieres el lavado a mano, coloca una medida de shampoo o detergente en una bandeja con agua fría. Voltea tu prenda, sumérgela en el agua jabonosa y deja que ésta penetre en el tejido; no la talles. Saca la prenda y sumérgela en otra bandeja con agua limpia; repite el proceso de sacar y sumergir unas tres veces. Al sacarla, presiona el tejido contra una superficie plana, para comprobar que ya no salga espuma; si continúa saliendo, cambia el agua y repite el proceso. Para secar, coloca la prenda sobre una toalla grande y limpia y enrolla suavemente ambas cosas, para que la toalla absorba el agua; enrolla y presiona, pero no exprimas. Una vez retirado el exceso de agua de la prenda, colócala sobre otra toalla seca y en una superficie plana.

Al guardar

  • Lava y seca muy bien tus prendas de cashmere antes de guardarlas, ya que las fibras naturales, en combinación con la humedad, suelen atraer la polilla.
  • Hay quien opta por guardar su ropa de cashmere en cajas de cartón o bolsas, pero esto no es lo más recomendable. Para mayor protección, lo mejor son las bolsas de tela de algodón.
  • Para mantener a las polillas lejos de tu cashmere, y fuera de tu armario en general, puedes comprar un producto especial o colocar un sachet de lavanda, lo que además dará un suave perfume a tu ropa.

Sí, parecen demasiados consejos, pero en cuanto los pongas en práctica y domines el proceso, te parecerá más sencillo. Y cuando luzcas sensacional con tus prendas de cashmere, sabrás que el esfuerzo ha valido la pena.

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